¿Qué te dices a ti mismo?

09.10.2020 15:38

Hace unos días, leía en la página de un amigo lo siguiente:

“¿Qué te dices a ti mismo? En esos eternos auto-diálogos, lo que diariamente una persona se dice a sí misma en el alto volumen del silencio de sus pensamientos, ahí radica gran parte de tu futuro. Descubre y sabe esto: «Para lograr una mejor versión de ti, tus pensamientos tienen que ir en esa dirección todo el tiempo». Y tus pensamientos muchas veces serán esos auto-diálogos que mantienes contigo a lo largo del día. ¿Qué te dices a ti mismo cotidianamente? Sólo hay dos opciones: cosas malas acerca de ti, o cosas buenas. ¿Quieres lograr una mejor versión de ti mismo? Habla bien de ti, contigo, todo el tiempo.”

Esto me llevo a pensar en mi familia, entendiendo como “familia” a todos los que la componen. Por ejemplo, pensé en mi primo Toño, seguramente él es exitoso por el concepto que tiene de sí mismo, él se vende todos los días con sus clientes, él se echa porras porque No hay nadie mejor que él para hacer su trabajo…. Ya había escrito una serie de nombres, pero no, dejemos está nota sin nombres…

 

Muchas personas se sienten, deprimidas, ansiosas, preocupadas, suelen decirse a sí mismos, solo comentarios negativos de ellos mismos: Nunca voy a lograr llevar un matrimonio feliz; Me está costando mucho trabajo bajar de peso y me estoy desesperando; No sé si me darán ese trabajo y ese aumento de sueldo; Estoy preocupado por esta enfermedad que me tocó y que sea lo que Dios Quiera; No soy atractiva (o), estoy gorda (o) y fea (o); Yo no tengo tanta suerte como aquel; Yo no soy la (el) consentida (o); Yo no soy el preferido de mi jefe, porque la verdad sí tiene preferidos; Mi negocio no está creciendo como me yo quisiera. Todos, pensamientos negativos que te dices tú a ti mismo.

Así, ¿Cómo van a cambiar las cosas?

 

Algo que es importante resaltar, es que somos producto de lo que nos enseñaron, hemos sido programados con un lenguaje negativo o positivo, dependiendo de lo que inicialmente nuestros padres nos enseñaron, y esto, no quiere decir que hayan sido malos o buenos padres, ellos también son y fueron producto de lo que les enseñaron y la manera en la que los educaron, aunando a esto, su experiencia con el correr de los años.

 

Cuántos de nosotros hemos escuchado lo siguiente: ¡Pero qué tonto eres!; «Tu solamente te equivocas», «De verdad que no das una»; «Ya deja de comer tanto, mira qué gorda (o) te estás poniendo»; «Tú no eres bueno para este deporte»; etc. Y el problema es que nos lo creímos. De niños, somos como una esponja, ávida de conocimiento y de aquellas experiencias que no hemos vivido y que debemos, obligatoriamente, pasar por ellas. Palabras que nos aventaron como semillas, y echaron raíces en tierra fértil de la mente de un niño, o de aquella persona adulta que no ha descubierto quién es realmente. Y nos afectaron.... Realmente nos incrustaron esas definiciones de nosotros mismos como cisticercos en la cabeza. ¿Cuántas veces no nos hemos sentido amedrentados ante una persona segura de sí misma?

 

Nacemos y hemos venido a este mundo sin ningún manual, sin conocimiento de nada, solo con aquello que vamos aprendiendo con el paso de los años, solo con aquello que las vivencias nos van dando como lecciones de vida. Y, sí el mayor instructor es aquel en el que crees a ojos cerrados lo que te dice, es el que sabes que no te dejara caer, es el que sabes que te vio nacer, crecer y te apoyo con tu desarrollo, pues, lo crees a pie puntillas.

 

Las cosas han cambiado, y en nosotros está cambiarlas. ¿Qué educación le dimos o le estamos dando a nuestros hijos? La evaluación de eso, ahora está en ellos, en aquellos que reciben nuestros comentarios negativos o positivos, y si en este momento te estas dando cuenta de que has fallado, estas a tiempo de corregir, pero comienza contigo mismo, porque también en nosotros está cambiar nuestro entorno, llevando a cabo nuestros diálogos internos hablando bien de nosotros mismos. OJO, no es fácil porque no estamos entrenados para eso, pero podemos aprender, no es imposible.

 

¿Tienes idea de quién eres?

 

Presta mucha atención, si tu no tienes idea de quien eres, aquí está una definición muy certera de ti mismo:

 

«Eres, nada más y nada menos que hijo del Dios Altísimo, del Creador de todo el Universo, del que hizo los cielos, los mares y la tierra. Eres hijo de aquel que es el Alfa y el Omega, del Principio y del Fin. Has sido coronado o coronada con la gloria y la honra de Dios, quien creyendo en nosotros, envió a su hijo unigénito para que todo aquel que en el crea, no se pierda y tenga vida eterna. Puedes hacer todo, lee con atención ¡¡TODO!! depositando tu fe en Él. ¡Tienes un gran potencial y tienes una creatividad asombrosa! No hay nada que haya depositado Dios Todopoderoso en tu corazón que no puedas lograr. Te destacas porque tienes coraje, arrojo, fuerza y capacidad. El favor de Dios te rodea dondequiera que vayas. Todo lo que toques prosperará, lo que incluye la capacidad para tocar tu propia vida con lo que te dices de ti y a ti mismo. Has sido bendecida o bendecido, aprobada, aprobado por el mismísimo Dios Todopoderoso, de tal manera, que ninguna maldición humana alcanzara a tocarte de ninguna manera. Eres creación de Dios mismo, hecho a imagen y semejanza de Dios. Eso es lo que eres en verdad. Así que ya... ¡Enderézate, Levanta la Cabeza confiado, y comienza a decirte a ti mismo la gran verdad sobre tu más auténtica identidad: «SOY VICTORIOSO, SOY CAPAZ, FUI CREADO POR DIOS Y DIOS MISMO ME HA DOTADO DE GRANDEZA Y SE COMPLACE PLENAMENTE EN MI»

 

Este es el momento de que te descubras, de que sepas y pongas en práctica todo el potencial del que eres capaz. Al creerlo así, actuarás naturalmente en consecuencia y verás el milagro en el que te conviertes. ¡Ah!, y si tu nueva conciencia de ti mismo no coincide con lo que los demás piensan de ti, siéntelo mucho... por los demás. Ellos sí son incapaces de ver lo que tú ahora al fin sabes. ¡Mira quién resultó ser el incapaz! 

 

Te confieso, plenamente, abiertamente, que estoy haciendo el mismo ejercicio ¿Por qué? Porque, un amigo hace unos días me dijo que era un mediocre, que era un soñador, que me la paso planeando sin aterrizar nada, y créeme, me hizo ver que efectivamente, tengo varios años planeando sin aterrizar y he dejado pasar varias oportunidades, pero hoy se acabo, el ser mediocre que los demás veían en mi, hoy ha muerto. Gracias Amigo, lograste el efecto que posiblemente buscabas en mi.

 

Cambiemos los diálogos internos, confiemos en lo que Dios nos ha dado, creámosle más a Dios que a los demás. Él, a partir de este instante, puede tomar el control de la situación y llevarte por caminos y senderos insospechados para ti. Todo aquello que no te habías atrevido a explorar, Él lo hará caminando junto a ti. No tengas Temor, no te limites,  piensa solo en los resultados extraordinarios que quieres alcanzar.